15.7.11


Vivimos en un mundo donde está de moda rendirse y volverse indiferente. Donde es aceptable decir que es imposible, intentarlo "sólo" un poco para luego renunciar con el consuelo cliché por excelencia "Al menos, lo intenté".

Vivimos en un mundo donde a diario pensamos que "se nos está yendo el país" y no nos damos cuenta que en realidad se nos "están yendo los años" mientras seguimos siendo cobardes para luchar hasta el final e incapaces de decir "no".

Que está muy bien eso de intentarlo, pero es como todo en esta vida: hay que hacerlo con el corazón no haciéndolo por hacer, como montando una treta para engañarnos -y convencernos- a nosotros mismos hasta convertirnos una vez más en triunfantes derrotistas, amantes del quedarse a medio camino, autores de las mil excusas posibles, pesimistas llenándose la boca de frases optimistas, adictos al sufrimiento, dependientes de la melancolía, ignorantes del arte de perseverar.
Por eso siempre sonrio...

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